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.- El Cristo Aparecido





Cristo Aparecido (1938)

Cuenta la historia que por allá en el año 1938, en el barrio El Saladillo ocurre  un acontecimiento religioso que conmueve a los feligreses de la ciudad.

Acontece que en la calle Pacheco del referido barrio vivía una humilde familia a la cual el inclemente sol de Maracaibo se le colaba por una de sus ventanas, en vista de las circunstancias la dueña de la casa le solicitó a un señor albañil de nombre Guillermo García para que le solucionara el problema.

Este señor, que tenía en su casa muchos pedazos de cartones, tomó uno de ellos y como buen albañil construyó una mampara fuerte para arreglar el problema, la cual convirtió en una estructura funcional.

Pasados los días el sacerdote Carlos J. Fonseca, párroco muy conocido del sector, pasaba frente a la vivienda y notó que en el cartón se esbozaba tenuemente algo como la imagen de Cristo; acto seguido entró a la casa y habló con la familia para que retiraran dicha mampara de allí para evitar habladurías y especulaciones con la gente del barrio.

La señora hizo caso a la sugerencia del sacerdote y mudó de lugar el cartón; pero la sorpresa de los habitantes de la vivienda es que pudieron comprobar que día a día la imagen se iba aclarando más y más por lo que decidieron llamar de nuevo al padre Fonseca.

Por supuesto que esta noticia corrió como reguero de polvora en el Saladillo y la gente comenzó a invadir la casita de la calle Pacheco para mirar al “Cristo Aparecido”, en donde inicialmente se le construyó un altar y oratorio para los feligreses.

La  imagen del “Cristo Aparecido” finalmente fue llevada a la Basílica para seguir despertando la devoción de sus fervientes devotos.

El Profesor Antonio Romero Prieto, de Los Puertos de Altagracia, cuenta el siguiente relato respecto al “Cristo Aparecido”:



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Laudelina visita el Cristo Aparecido en la calle Pacheco, en compañía de su hijo, y hace una petición. 1942.

Mi madre me contaba que cuando yo nací, mi padre se fue de la casa, y la dejó conmigo, en la casa de mi abuela paterna. Ella se sentía sola, y para olvidar un poco su tristeza, venía a Maracaibo con frecuencia a visitar a su madre, que residía en la calle Venezuela, por los alrededores de la Plaza del Obrero. “… escuché que en la calle Pacheco, había un “Cristo Aparecido” muy milagroso, y antes de irme a los Puertos de Altagracia, decidí visitar el oratorio.

Al llegar sentí la presencia de Dios. Me arrodillé ante el Cristo y le pedí que iluminara a mi esposo, que le hiciera reflexionar para que se diera cuenta que tiene una esposa y un hijo que lo necesita. Le manifesté mi tristeza, mi dolor y mi soledad…”

Ella también contaba, que tenía mucho tiempo sin ver a mi padre porque hacía un año que se había ido al Estado Falcón. No había comunicación con él.

Ocurrió que saliendo del oratorio fue al muelle de Maracaibo para embarcarse en el “vaporcito” que la trasladaría a Los Puertos, y durante el trayecto tuvo presente la impresión que le causó estar frente al “Cristo Aparecido”.

Al llegar a Los Puertos, era muy normal que alguien ayudara a las mujeres y a los niños, para saltar al muelle.

La sorpresa fue impresionante porque la persona que tomó en los brazos al niño y le tendió la mano a ella fue mi padre; quien nos acompañó hasta la casa, y a partir de ese momento se dio la reconciliación.

Mi madre me decía: “Volví al Oratorio, días después, para darle gracia Dios por el milagro…”.

Comentaba Monseñor Mariano José Parra León: “Lo maravilloso no son los milagros, sino la fe del pueblo y la voluntad salvífica de Dios, quién sirviéndose de acontecimientos naturales y de la historia de una persona que lo solicita, se hace presente.

Los creyentes son libres para dar testimonio prudente de lo que han visto y oído. Pueden dar su opinión si consideran que se trata de un milagro, pero sujetos a la palabra final de la Iglesia....
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Voy con cuatro temas que en realidad no hablan del “Cristo Aparecido” de la calle Pacheco, ya que hurgando en mi Baúl no encontré una gaita que me relatara el hecho, por lo que ruego a los seguidores de este humilde Blog que si tienen alguna que se relacione con la historia me la hagan llegar para colocarla.

De todas maneras le doy la buena nueva que ya hablé con mi apreciado amigo Jack Pérez para que, basado en este relato, con su excelente musa le componga una gaita al “Cristo Aparecido”. Les prometo que cuando tenga lista esa “cosecha” se las pondré aquí a mis amigos “gaitómanos”, por ahora cuídense mucho.






“LOS OJOS DE CRISTO”
Autor: Ricardo Portillo
Canta: Ricardo Portillo y Jesús Terán “Chavin”
Conjunto: “Amparito”



“LA CALLE DEL CRISTO”
Autor: Elvis Nava
Canta: Melvin González
Conjunto: “Ecos del Zulia”




"GLORIA DE DIOS"
Autor: Luís FerreR
Canta: Enrique Gotera
Conjunto: "Los Fabulosos"




"DE LA MANO DE DIOS"
Autor: Argenis Sánchez
Cantan: Orlando y Oscar González
Conjunto: "Koquimba"




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3 comentarios:

  1. Hermano la gaita "Para la Gloria de Dios" pertenece a los Fabulosos 1974, después que Goterita sale de Rincón Morales...

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    1. Bastante gracias mi hermano, ya hice la corrección.
      Poseo “Los Fabulosos” 1975 en LP, pero año 1974 solo poseo algunas grabaciones, por lo que carezco de completa información. Los amantes de la gaita zuliana te agradecemos la aclaratoria.
      Cuídate.

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  2. Bueno la unica gaita que he escuchado que habla del cristo aparecío, es la de los cardenales, "lqas extravagancias" cuando dice "aay..virgen de chiquinquirá, tres divinas personas, cristo aparecío, que es ese chisperío de candela? (papá pero si es un cortocircuito) jaivación si es largo circuito estuviera a que san pedro..." ja ja

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